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"La Casa Blanca es un basurero" — Trump

- Vista de la bandera estadounidense puesta a media asta en la Casa Blanca hoy, viernes 20 de julio de 2012, en Washington D.C. (EEUU).

El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, aseguró ayer que va a perseguir duramente las filtraciones de información en el gobierno y que, en lo que va de año, se han presentado cargos contra cuatro personas por ese motivo.

El mandatario deja Washington batallando con el escándalo ruso y zarandeada por extraordinarias filtraciones de funcionarios del gobierno. "No estarás contento con el resultado".

La Casa Blanca no descartó el uso de polígrafos en sus instalaciones para averiguar quiénes son los responsables de las continuas filtraciones de información secreta, tras la revelación de transcripciones de conversaciones del presidente Donald Trump con líderes mundiales, como el gobernante de México, Enrique Peña Nieto, y el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull.

De acuerdo con esas transcripciones, Trump le insistió a Peña Nieto que evite seguir diciendo que México no pagaría por el muro que el presidente estadounidense propone construir en la frontera. "No puede decir eso a la prensa (.)".

Desde su llegada a la Casa Blanca, Trump ha manifestado una y otra vez su enojo por el continuo flujo de información clasificada a los medios de comunicación.

Usarían Detector de mentiras.

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El secretario de Justicia y el director de inteligencia nacional tiene previsto analizar el viernes lo que el Departamento de Justicia califica de "filtraciones de material clasificado que amenazan la seguridad nacional". "Revelar llamadas telefónicas de nuestro presidente y otros jefes de Estado no es nada más que una desgracia nacional", agregó Kellyanne Conway. El propio presidente Trump se ha quejado en múltiples ocasiones del gran volumen de información interna y clasificada revelada sin el visto bueno de su Gobierno.

"Esta cultura de filtraciones debe detenerse", aseveró Sessions, quien remarcó que se "están tomando una posición" para combatir "un número asombroso de filtraciones que están socavando la capacidad de nuestro gobierno para proteger este país", explicó el fiscal general.