Economía

Un auto conectado a tu cerebro

Un auto conectado a tu cerebro

En un comunicado, detalló que esto representa el más reciente desarrollo como parte de la estrategia Nissan Intelligent Mobility, que busca transformar la forma en la que los vehículos son conducidos, impulsados e integrados a la sociedad.

"Cuando la mayoría de las personas piensa en la conducción autónoma tienen una visión muy impersonal del futuro, donde los humanos renuncian al control de las máquinas".

"Al detectar señales de que el cerebro del conductor está a punto de iniciar un movimiento, como girar el volante o presionar el pedal del acelerador, las tecnologías de asistencia al conductor pueden comenzar la acción más rápidamente".

Algunas de las cosas que las automotrices muestran en la feria de tecnología CES son bastante claras, ya sean sistemas de entretenimiento para la cabina o componentes para los sistemas de manejo autónomo.

Algunos expertos del área también ponen en duda la seguridad inicial de la salud y las repercusiones de esta tecnología en el cerebro y sus influencias en las capacidades psico-conductuales de los usuarios que usen esta aplicación.

La nueva tecnología de Nissan detecta y evalúa la incomodidad del conductor, la inteligencia artificial puede cambiar la configuración de conducción o el estilo de esta cuando está en modo autónomo.

El líder del equipo que llevó a cabo la investigación sobre la tecnología B2V que se realizó en el Centro de Investigación de la marca en Japón fue el Dr. Lucian Gheorghe, quien comentó que otro de los posibles usos de B2V puede ser el "ajuste del entorno interno del vehículo" y ofreció como ejemplo utilizar realidad aumentada para ajustar lo que ve el conductor para crear un entorno más relajante, mejorando la experiencia de conducir. Esto será un catalizador para impulsar mayor innovación en los vehículos de Nissan en los años venideros.

Al anticipar el movimiento previsto, los sistemas pueden tomar medidas como girar el volante o disminuir la velocidad del automóvil de 0.2 a 0.5 segundos más rápido de lo que lo haría el conductor.

La tecnología Brain-to-vehicle trabaja con un dispositivo que mide la actividad de la onda cerebral, la cual luego se analiza a través de sistemas autónomos.