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Un nuevo presidente para continuar la Revolución — Cuba

Un nuevo presidente para continuar la Revolución — Cuba

"Diputado Miguel Díaz-Canel Bermúdez, desde este momento usted es el nuevo presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, lo invito a subir a la presidencia", dijo el reelecto presidente de la Asamblea, Esteban Lazo, ante la ovación de los diputados presentes.

El mandatario venezolano Nicolás Maduro destacó que la elección de Díaz-Canel como nuevo presidente de Cuba, garantiza que ese país seguirá siendo libre, soberano y socialista.

Pese a que durante el "deshielo diplomático" Estados Unidos -entonces con Barack Obama en la Casa Blanca- no cesó en su "objetivo estratégico de doblegar a la Revolución", la normalización de las relaciones logró avances beneficiosos para los dos países, recordó Castro.

"Agradezco a todos la confianza que nos ha sido depositada", dijo Díaz-Canel desde el estrado de la Asamblea Nacional al inicio de su primer discurso como nuevo mandatario de la isla. Una separación que ahora se dará por primera vez en décadas.

"Cuando Fidel enfermó puso al hermano (Raúl), pero siempre lo guió, y con Díaz-Canel va a pasar lo mismo, Raúl lo va a guiar", consideró el bicitaxista Fuente. Un discurso histórico con olor a cierre de ciclo generacional, que no político.

Descrito como perseverante y discreto, ingresó en el gobierno de la isla en 2009, cuando Raúl Castro ya había sucedido a Fidel en la Presidencia.

En efecto, en este relevo nada es casual ni se ha hecho a la ligera. Miguel Díaz-Canel ha demostrado rectitud, eficiencia y compromiso revolucionario en cada responsabilidad, de las tantas que la dirección de la Revolución Cubana le ha encomendado.

Los otros miembros del Consejo de Estado fueron nombrados hoy.

No obstante propuso que el nuevo primer vicepresidente, Salvador Valdés, sea también primer vicepresidente del Consejo de Ministros, lo que fue aprobado por el parlamento.

Los cubanos aplaudieron las reformas económicas de Raúl Castro, que han quedado inconclusas. Al menos en el corto plazo.

Igualmente, dedicó unas palabras para resaltar el legado de la generación histórica que condujo la Revolución cubana por casi 60 años.

La exhausta economía, entre las principales preocupaciones de su mandato, protagonizó también buena parte de las palabras de despedida del histórico dirigente, que se marcha sin haber culminado su principal apuesta: llevar a cabo las reformas que permitan un socialismo próspero. La capacidad para contemporizar cambios y tradición, que no tienen por qué ser contradictorios, es el principal reto que tiene ante sí la nueva dirigencia.

El principal reto de Díaz-Canel será construir el indispensable consenso político alrededor de su figura, afirmó el politólogo cubano Rafael Hernández, director de la revista Temas, publicación local dedicada a las ciencias políticas y sociales.