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EE.UU no procesará casos de indocumentados en San Ysidrio

EE.UU no procesará casos de indocumentados en San Ysidrio

Esta mañana, los organizadores de la caravana que atravesó México recibieron notificación por parte de agentes fronterizos de que aceptarían a 70 personas, el número más grande en un solo turno desde que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) empezó a recibir el pasado lunes a los centroamericanos.

La caravana de refugiados que salió de Centroamérica a mediados de marzo llegó esta tarde a la frontera entre México y Estados Unidos, donde algunos de sus integrantes intentarán obtener asilo en el país del norte.

Estos migrantes son parte de los más de mil personas que se sumaron al denominado "Viacrucis Migrante", una caravana que desde 2010 se realiza para visibilizar el dramático paso de los centroamericanos por México en su afán de llegar a Estados Unidos.

"En este momento hemos colmado nuestra capacidad en el puerto de entrada de San Ysidro como para que los oficiales de la CBP puedan admitir más personas que viajan sin la documentación de entrada apropiada", anunció el domingo en un comunicado Kevin McAleenan, jefe de la CBP. "Absolutamente vamos a tratar los alegatos de miedo y protección de manera justa conforme encontremos a este grupo, pero representa un desafío", dijo el 25 de abril ante el Comité de Seguridad Interna de la Cámara de Representantes. Estos migrantes recibieron atención mundial al provocar la ira del presidente de EE UU, Donald Trump, que los puso como ejemplo de la debilidad de las fronteras del país.

De acuerdo con las personas que están al frente de la caravana, el grupo formado por alrededor de 200 familias y personas de todas las edades incluyendo aproximadamente 100 niños, niñas y bebes; que se encuentran esperando -a la intemperie- requieren de apoyo con asistencia médica, baños portátiles, ropa caliente, cobijas y alimentos.

El mandatario sostuvo que las "patéticas" leyes de Estados Unidos permiten que los migrantes lleguen a la frontera, pidan asilo, sean entrenados por sus abogados para saber qué decir para poder ser liberados y después no regresar a sus citas migratorias.

Desde el mes pasado, Trump proclamó el inicio de la construcción de su muro en la frontera con México, pero se trata en realidad de la compostura de una vieja barda metálica en Calexico, pues el Congreso estadounidense prohibió usar dinero del presupuesto para un muro de concreto.