Economía

Economía.- Bayer culmina la compra de Monsanto por 53.314 millones

Economía.- Bayer culmina la compra de Monsanto por 53.314 millones

Una vez superada esta etapa, el irlandés Liam Condon, miembro del directorio de Bayer, tomará las riendas de la división agroquímica ("Crop Science") de la nueva empresa, convertida en líder mundial de las semillas, principalmente transgénicas, y de los productos fitosanitarios.

Bayer informó en un comunicado que pasa a ser la propietaria única del grupo estadounidense, cuyos accionistas recibirán 128 dólares por acción.

JPMorgan ha asesorado a Bayer en la mayor adquisición en la historia de la compañía por 63.000 millones de dólares (unos 54.000 millones de euros).

Según la autorización condicionada concedida por el Departamento de Justicia estadunidense, la integración de Monsanto en Bayer podrá iniciarse en cuanto la firma alemana haya completado la venta de activos de su negocio de semillas a la también alemana BASF.

Al lanzar la operación de compra, Bayer detalló su visión del planeta para 2050: un mundo con 10.000 millones de personas que alimentar y tierras cultivables limitadas y perturbadas por el calentamiento global. Hasta entonces, Monsanto operará de forma independiente de Bayer. Para el consejero delegado de Bayer, Werner Baumann: "Alimentar a una creciente población mundial es un desafío a largo plazo al que queremos contribuir". Con la adquisición desaparecerá el nombre de la marca de Monsanto.

De rebote, esos cambios han aumentado el tamaño del grupo estadounidense FMC, que se ha quedado con los herbicidas e insecticidas de DuPont, y del alemán BASF, que va a adquirir actividades valoradas en 7.700 millones de euros cedidas por Bayer para lograr el visto bueno de las autoridades de competencia.

La compañía alemana duplicará el negocio agrícola con la adquisición de Monsanto, operación que anunció en mayo de 2016.

"El modelo de desarrollo" que encarna el futuro grupo "está en las antípodas de la transición (.) hacia un modelo sostenible y respetuoso del medio ambiente", lamentó por su parte el eurodiputado socialista Eric Andrieu en Twitter.

Bayer responde prometiendo "escuchar" y "trabajar juntos" con sus detractores, pero reitera que la agricultura "es un tema demasiado importante para que divergencias ideológicas impidan el progreso".

Desde el futuro del Round Up (glifosato), un herbicida muy cuestionado en Europa, hasta el de los OGM, el porvenir del sector depende en gran medida de las futuras políticas medioambientales y de seguridad alimentaria. Mientras Europa se distingue por su hostilidad hacia los OGM y los Estados Unidos y parte de Asia desarrollan su agricultura con ciertos cuidados medioambientales, África y América Latina lo utilizan indiscriminadamente y con bajísimos o nulos niveles de control.