Cultura

Nueva polémica por restauración de escultura de San Jorge

Nueva polémica por restauración de escultura de San Jorge

Muchos han recordado entonces lo sucedido en 2012 con la obra "Ecce Homo" de Borja.

Así, el renovado San Jorge de Estella fue comparado en Twitter con personajes de dibujos animados, como el personaje de Finn, de la serie de animación Hora de aventuras o incluso con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera (el tuit tenía ayer más de 300 likes y 170 retuits).

Dejando de lado el conjunto de burlas generado en las redes sociales, la Asociación de Conservadores y Restauradores de España (ACRE) declaró que la restauración de dicha pieza artística, que representa a San Jorge sobre su caballo luchando contra un dragón, fue elaborada por "personal no capacitado, sin los mínimos criterios de restauración de bienes culturales actuales". Los expertos explican que ha desaparecido la valiosa policromía antigua que aún aguantaba en la imagen y se ha cubierto con pintura y escayola.

El resultado: simplemente una "aberración", así lo han calificado los feligreses de esta parroquia cuando vieron cómo había quedado el San Jorge.

"Lo que se ha hecho, en cambio, es recrear una imagen artificial y, entre otras cosas, repintarla sin respetar las policromías", relató. "Es posible que el detalle de la armadura y los colores originales se hayan perdido para siempre". El objetivo del expediente, por lo tanto, es el de "completar un documento informativo para enviarlo a Príncipe de Viana".

El primer edil quiso poner el foco en la "absoluta falta de control" de las instituciones de la Administración Pública sobre los bienes patrimoniales que están en manos de la Iglesia. Esta vez, en la provincia española de Navarra. Concretamente en la Iglesia de San Miguel de la localidad de Estella.

Por todo esto ACRE va a interponer una denuncia judicial contra los responsables de la "desgraciada intervención" en esta talla de madera policromada, que ha resultado ser "un destrozo sobre el patrimonio cultural navarro".

Desde el arzobispado de Pamplona (capital navarra) aseguraron que el párroco de la iglesia de San Miguel de Estella no pretendía restaurar la escultura, para lo que se necesita un permiso, sino "adecentar" el espacio en el que se encontraba la escultura, el cual "estaba sucio".