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Queman vivos a dos presuntos delincuentes en Puebla

Queman vivos a dos presuntos delincuentes en Puebla

Los sujetos apenas y podían moverse.

Decenas de personas que estaban presentes optaron por gravar las dramáticas escenas con sus teléfonos móviles para subir los videos a las redes sociales, donde el linchamiento se ha convertido en una tendencia en México.

Según versiones extra oficiales, indican que los instigadores pertenecen a una banda del crimen organizado que opera en la región, rivales de Alberto Flores y su presunto hijo Ricardo Flores Rodríguez. De acuerdo a los familiares, no eran secuestradores, ellos eran campesinos.

Los hechos ocurrieron cuando un grupo de personas interceptaron a una camioneta y obligaron a bajar a sus ocupantes, dos hombres acusados de secuestro de menores.

De manera preliminar se descartó que los occisos hubieran participado en algún delito, presuntamente se dedicaban a labores del campo, informó la Fiscalía General de Justicia de Puebla.

La policía estatal informó que las autoridades locales no siguieron el procedimiento establecido para solicitar refuerzos y negociadores.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) informó que investigará el horario de los hechos ya que las autoridades municipales no informaron a tiempo para activar los protocolos.

Habitantes del municipio poblano de Acatlán de Osorio, golpearon y lincharon a dos personas a las que señalaron de ser robachicos, además quemaron una camioneta en la que supuestamente cometerían el delito. "Condeno enérgicamente los linchamientos suscitados, es inadmisible hacer justicia por propia mano", afirmó.

Los linchamientos tienen que ser eventos públicos, tienen que ser apoyados por una multitud que cree profundamente que lo que está haciendo es lo correcto y es por lo correcto, en este caso, la integridad de los niñes y adolescentes de su comunidad.

Por lo anterior, en enero de este año, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) determinó que hubo omisión en la actuación de autoridades municipales y estatales en el linchamiento de dos jóvenes encuestadores en octubre de 2015 en Ajalpan, Puebla.