Economía

Coca-Cola adquiere la cadena británica Costa Café

Coca-Cola adquiere la cadena británica Costa Café

En tanto, su rival PepsiCo compró recientemente SodaStream, una empresa que fabrica artefactos para hacer bebidas gaseosas en el hogar.

Coca Cola informó el viernes que comprará la marca Costa a Whitbread por 3,900 millones de libras (5,100 millones de dólares) en efectivo. Hasta ahora, el segmento de bebidas calientes es uno de los pocos en los que Coca-Cola no contaba con una marca global.

Una muestra de ello es que Nestlé, el líder en el mercado de café empaquetado, cerró un acuerdo con Starbucks, para poder comercializar bebidas embotelladas con la marca de la sirena.

El ingreso al mundo del café es espectacular.

La diversificación que se plantea Coca Cola responde a los cambios en el consumo masivo que se distancia de las bebidas azucaradas, empujado por las campañas de muchos gobiernos y organizaciones internacionales de la salud contra el consumo de azúcar, en su combate a la obesidad. La han convertido en la mayor cadena de cadena de cafeterías de Reino Unido y la segunda mundial, con más de 2.400 establecimientos en el país británico y más de 1.400 repartidos en una treintena de países, además de operar más de 8.000 máquinas expendedoras en ocho países y un negocio mayorista y de distribución de café a domicilio. Ya lleva años lanzando muchas bebidas sin azúcar y entrando en distintas categorías como la leche o incluso un producto con alcohol en Japón. "Costa nos da acceso a este mercado".

La multinacional -que tiene cafeterías, restaurantes y hoteles- tenía previsto a principios de año colocar a Costa como empresa separada pero hoy precisó que la venta del negocio es la mejor opción, y la más rentable, para los accionistas.

Entre los planes de expansión, Costa está desarrollando un activo proceso de expansión en China, donde espera llegar a los 1.200 locales en 2022, algo que Coca Cola ha tomado en cuenta para decidir su adquisición.

El logotipo de Costa Coffe es fotografiado en una tienda de Costa Coffe, en Londres, Reino Unido.

Quincey destacó que Coca-Cola y Costa cuentan con negocios "muy complementarios", subrayando que "no se trata de una adquisición en la que estemos buscando dónde recortar costes".

Además de las cafeterías, Costa posee líneas de café embotellado y en grano, negocios que se ha expandido en todo el mundo a una tasa anual de 6%.

La venta de Costa aún tiene que obtener la luz verde de los accionistas de Whitbread en octubre y de las autoridades de competencia de la Unión Europea y China, por lo que la operación podría cerrarse definitivamente en el primer semestre de 2019.