Cultura

El polémico ultraderechista Bolsonaro gana la presidencia de Brasil

El polémico ultraderechista Bolsonaro gana la presidencia de Brasil

De acuerdo con los primeros datos del Tribunal Superior Electoral, el progresista Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), obtiene hasta ese momento un 44,30 % de los votos válidos.

Según las últimas encuestas, difundidas este sábado, Bolsonaro, un polémico candidato por su defensa de la dictadura militar (1964-1985) y por sus declaraciones de tinte machista, racista y homófoba, tiene una clara ventaja y sería elegido presidente con una votación que oscilará entre el 54 % y el 56,8 %.

El exalcalde de Sao Paulo fue designado candidato en septiembre, en reemplazo del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), que purga una pena de 12 años de cárcel por corrupción.

Ya el 7 de octubre había estado a punto de obtener la victoria en la primera vuelta con 46% de los votos, y su fuerza política, el hasta entonces minúsculo Partido Social Liberal (PSL) se convirtió en la segunda mayor representación en la Cámara de Diputados.

Más de 147 millones de brasileños estaban habilitados para votar y, a eso de las 17:00 horas, se comenzaron a cerrar las mesas en gran parte de Brasil.

Jair Bolsonaro, presidente electo de Brasil, celebró este domingo su victoria en la segunda vuelta de los comicios y prometió que cambiará el destino del país suramericano.

Este domingo, la jornada transcurrió con normalidad, como declaró Laura Chinchilla, jefa de la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), que contó con observadores en 11 estados.

El tribunal también informó de que hasta las 15.48 hora local (18.48 GMT), es decir poco más de una hora antes del cierre de la mayoría de los colegios electorales, había sustituido 3.841 urnas electrónicas que registraron fallas, que corresponden tan sólo al 0,74 % de los 454.494 artefactos instalados en todo el país, y que tan sólo en tres colegios fue necesario recurrir al tradicional voto en papel.

Ha acudido a su cita con las urnas.

Pase lo que pase, Brasil está en graves problemas, pero el mal menor parece ser no votar por el militar que ha dicho que "el error de la dictadura fue torturar, pero no matar".

En la capital, Brasilia, la afluencia de los ciudadanos en los colegios electorales fue constante y más que un deseo de cambio muchos demostraban su hartazgo ante ambos candidatos, a los que algunos dicen votar por "simple eliminación".

A partir del 1 de enero deberá hacer frente a un país prácticamente estancado a nivel económico (debe crecer apenas 1.3 por ciento este año) y hastiado de la corrupción y los tejemanejes en lo más alto del Estado, después del juicio político a Dilma Rousseff y las dos denuncias por corrupción a Michel Temer.