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Niño con autismo interrumpe audiencia general y el Papa sacó una enseñanza

Niño con autismo interrumpe audiencia general y el Papa sacó una enseñanza

El chico, que padece trastorno del espectro autista, se encontraba sentado en las primeras filas de la sala hasta que en un momento se alejó de su madre para subirse a la zona donde el Papa celebraba la audiencia y se puso a jugar y a correr alrededor de uno de los guardias suizos del lugar. "Cuando Jesús dice que tenemos que hacernos como niños, nos dice que tenemos que tener la libertad que tiene un niño delante de su padre". Con años de trabajo con el Pontífice y sabiendo de su simpatía por las travesuras de los niños, el padre Gänswein pedía a la madre que dejara al pequeño seguir jugando y no se preocupara.

El pequeño tiene un grave autismo que le impide hablar pero "sabe comunicarse y expresarse", es "indisciplinadamente libre", remató el Sumo Pontífice.

"Y esto me hace pensar: ¿soy también así de libre ante Dios? -ha proseguido-". Después Jorge Bergoglio se giró hacia el prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo Georg Gaenswein, y le dijo sonriendo: "Es argentino.indisciplinado". "Este niño nos ha predicado hoy", destacó, y pidió por "la gracia para que este niño pueda hablar".

Luego corrió donde el Papa a pesar de los ruegos de su mamá que intentaba llevárselo.

A la salida de la audiencia los padres del niño, argentinos pero que viven en Italia desde hace años, explicaron a los medios entre risas, que la acción del niño "no estaba programada" y que es "una de esas cosas hermosas que regala Dios". El suceso se ha producido antes del fin de la catequesis, cuando el Papa estaba saludando a los peregrinos de lengua española provenientes de España y América Latina. ¡Y no se lo pensó dos veces: "se fue!", comentó el padre del pequeño.

La madre contó a tn.com.ar que Wenzel Eluney tiene "un autismo bastante grave, no verbal" y que "nunca obedece", pero que cuando le dijo en broma que fuera a saludar al Papa "se largó". Y es que hasta los mensajes del Papa Francisco que suelen ser muy entretenidos, pueden resultar poca competencia ante un miembro de la Guardia Suiza que parece como salido de un cuento ante los ojos de un niño. Subí para agarrarlo y le conté al Papa que somos argentinos y que si le podía dar una bendición.