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Piñera: Pacto de Marrakech "incentiva la migración irregular"

Piñera: Pacto de Marrakech

Esas fue parte del discurso de la canciller alemana Ángela Merkel en medio del acto en que cerca de 160 países suscribieron al Pacto Migratorio de la ONU, cuyo objetivo es regularizar la migración a través de 23 puntos.

A propósito de su participación en la conferencia, Arreaza sostuvo una reunión bilateral con la presidenta de la 73ª Asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinoza, para analizar los impactos en la adopción del Pacto Mundial para una migración segura, ordenada y regular.

El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó al Pacto Mundial como un marco para la cooperación internacional, "arraigado en un proceso intergubernamental de negociación de buena fe, que reafirma específicamente el principio de la soberanía del Estado".

"El Pacto ofrece una gama de medidas de política pública y de normatividad que son lo suficientemente flexibles como para adaptarse a las reglas de cada país".

La Red señaló que el gobierno chileno considera que el pacto "representa la pérdida de la soberanía, obligación de aceptar migrantes indeseados, compartir los derechos sociales, y dependencia de Naciones Unidas, entre otros", cuando sólo "se trata de un pacto no vinculante que parte del principio de soberanía de los Estados y del derecho que tiene cada uno de definir su propia política migratoria, solo con el compromiso que esta no sea arbitraria y que respete los derechos humanos de las y los inmigrantes".

Diez países, sobre todo pertenecientes a Europa del Este, decidieron retirarse del pacto.

"Ya sea un movimiento voluntario o forzado y hayan podido o no obtener una autorización formal, todos los seres humanos deben tener sus derechos humanos y su dignidad respetados".

México prevé 35,000 millones de dólares de inversiones en este plan, "la primera y más importante aplicación del pacto", declaró Marcelo Ebrard, canciller mexicano, en rueda de prensa junto a sus tres homólogos.

El sábado se registraron en Ottawa altercados entre grupos proinmigración y militantes de derecha opuestos a la adhesión al pacto. En Bélgica Bulgaria, Estonia, Italia, Israel, Eslovenia y Suiza el tema está empantanado en debates parlamentarios, aunque todos participaron en la elaboración del Pacto.

Siendo ya minoritario, el gobierno de Charles Michel no podía mantenerse en funciones.

La decisión del primer ministro belga, Chales Michel, de viajar a Marruecos, hizo explotar su coalición gubernamental con los nacionalistas flamencos del N-VA, tras varios días de tensión.