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El dueño de la finca donde murió Julen da su desgarrador testimonio

El dueño de la finca donde murió Julen da su desgarrador testimonio

Los primeros tres días, hasta que no se contrasta el ADN, no se lo creen.

Por otra parte, este martes compareció en rueda de prensa David Serrano Alcaide, novio de la prima de José Rosello y propietario de la finca donde tuvo el accidente de Julen, para decir que "no me lo voy a perdonar nunca", refiriéndose a la tragedia. Visiblemente emocionado, leyó un comunicado en el que explicó cómo se hizo el pozo, quién lo hizo y cómo cayó Julen.

El letrado dijo, asimismo, que su defendido no figura como investigado, aunque podría serlo en un futuro.

José y Victoria, los padres de Julen, durante el operativo de rescate. La muerte de Julen se produjo por una situación de riesgo que se creó en la parcela pero no por actuaciones de su cliente: "Como consecuencia directa de las acciones y omisiones del profesional que teniendo los medios y la maquinaria y los conocimientos técnicos y legales perforó un pozo de 110 metros de profundidad y 21 centímetros de diámetro a sabiendas de que quebrantaba la ley al no existir ni autorización oficial, ni proyecto y sin que se adoptasen las más mínimas medidas de seguridad".

De Lunes a viernes por la tarde. "Al mes vino al campo, me abrió un boquete de 100 metros y se fue dejando el boquete tal cual".

En todo momento, Serrano insistió en que contrató al pocero pensando en que él había solicitado los permisos "porque en la mayoría de los casos son los poceros los que realizan esas gestiones". Pero reconoció no haberla visto. También ha asegurado que, tras colocarlos, advirtió a las personas que había en el terreno de la existencia del hoyo.

"Unos días después de que Antonio -el pocero- se fuera, llamé a un amigo para que retirara la montaña de arena en forma de volcán [que el pocero dejó alrededor del agujero] y hacer una pequeña zapata para el muro de contención". "El día de los hechos, cuando me encontraba preparando aquello, advertí del peligro que había, pero el peligro que yo veía era que metieran un pie y se lo torcieran, pero jamás pensé que cabría un niño, no me lo voy a perdonar nunca", asegura.

Según le ha dicho el investigador al citado diario, "es imposible que un niño de dos años moviese esos bloques de hormigón". El nene cayó entre ellos. "Me dejó el boquete abierto", dijo Serrano. Antes de retirarse, cerró su testimonio con una frase que aleja la especulación de que estaba peleado con los padres del nene.

El dueño de la finca ha roto a llorar mientras contaba los hechos: "escuché voces aterradoras", ha explicado Serrano sobre el momento de la caída de Julen por el hueco.

Yo tengo una niña de dos años que jugaba con Julen y podría haber sido ella.