La reducción del nivel del río Danubio obligó a Rumanía a acelerar las medidas para garantizar el funcionamiento de la central nuclear de Cernavoda, luego de que el caudal alcanzara un mínimo histórico de 1,400 metros cúbicos por segundo.
La portavoz de la Administración Nacional de Recursos Hídricos, Ana Maria Agiu, indicó que el volumen actual de agua permitiría sostener la operación de la planta por un periodo limitado, estimado entre tres y cuatro días, mientras continúan las labores de emergencia.
Entre las acciones adoptadas figura la paralización de uno de los dos reactores nucleares, la reducción voluntaria del consumo eléctrico por parte de grandes industrias y un proyecto para modificar el flujo del Danubio con el fin de asegurar el suministro de agua hacia el segundo reactor.
La situación ocurre en medio de una ola de calor excepcional que afecta a gran parte del continente europeo, donde varios países permanecen bajo alertas meteorológicas por temperaturas extremas y una sequía que continúa reduciendo el caudal de importantes ríos de la región.
