El sargazo, una macroalga marina de color marrón que se encuentra en grandes cantidades en el litoral venezolano, es analizado por científicos del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) como una posible fuente de proteínas para la alimentación animal.
El estudio se desarrolla en el Centro de Física, específicamente en el Laboratorio de Dispersiones e Interfaces, bajo la responsabilidad del investigador Aly Castellanos Suárez. La iniciativa cuenta con el apoyo del Centro de Biotecnología Agrícola y el financiamiento del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit).

Según Castellanos, la investigación busca responder al aumento de la presencia del sargazo en determinadas zonas de las costas venezolanas mediante el aprovechamiento de este recurso. Para ello, el equipo trabaja desde la recolección de las algas hasta la generación de proteínas y evalúa métodos físicos que permitan disminuir el uso de sustancias químicas durante el procesamiento.
El proyecto contempla la participación de estudiantes de Ingeniería Química de la Unefm, núcleo Punto Fijo, y plantea como meta desarrollar procesos que puedan ampliarse sin afectar su eficiencia ni calidad. De concretarse, el sargazo podría convertirse en un bioinsumo para complementar la alimentación del ganado bovino y contribuir a la búsqueda de fuentes alternativas de proteína.
