La Organización Panamericana de la Salud (OPS) mantiene como muy alto el riesgo de transmisión del sarampión en las Américas, ante la persistencia de brotes, el incremento de la mortalidad y las brechas de inmunización que afectan a distintos grupos de la población.
El organismo informó que hasta la semana epidemiológica 28 de 2026 se habían confirmado 47,459 casos en 16 países y un territorio, con 44 fallecimientos en tres países. Guatemala registra la mayor incidencia, con 30,371 casos y 26 muertes, mientras que México suma 12,255 contagios y 17 fallecimientos. Estados Unidos reportó 2,260 casos, Perú 1,277 y Canadá 1.107.
Aunque algunos brotes han mostrado señales de desaceleración, la transmisión continúa activa en varios países. La OPS atribuye el riesgo a factores como la acumulación de personas susceptibles, los esquemas de vacunación incompletos y la movilidad internacional, mientras que advierte que los niños pequeños, personas no vacunadas, comunidades indígenas, migrantes y desplazados enfrentan mayores riesgos de complicaciones.
La OPS recordó que el sarampión puede provocar fiebre, tos, secreción nasal, conjuntivitis y erupciones cutáneas, además de complicaciones graves como neumonía, encefalitis, ceguera y muerte. Para interrumpir la transmisión, recomendó mantener coberturas de al menos 95 % con dos dosis de la vacuna y fortalecer la vigilancia, la vacunación y la respuesta rápida ante nuevos brotes.
